LAS MASAS DE VENEZUELA Y EL MUNDO SE PREPARAN A DERROTAR LA NUEVA PROVOCACION DEL IMPERIALISMO

 

Las masas bolivarianas han confirmado, movilizándose y abarrotando la avenida Bolívar de Caracas, su total adhesión al Estado Revolucionario chavista. Maduro se mantiene firme a la cabeza del proceso garantizando las principales conquistas alcanzadas a pesar de más de quince años de bloqueo y provocaciones económicas de todo tipo, de feroz campaña mediática  mundial,  provocaciones mercenarias desde Colombia para sembrar el terror, destrucción de hospitales, escuelas e instituciones sociales. Si Maduro continúa al frente del gobierno y gana las elecciones es por la identificación entre el pueblo y la perspectiva socialista que representa su dirección. Esta capacidad e inteligencia de las masas bolivarianas da confianza y seguridad al compromiso de las fuerzas armadas con el proceso revolucionario en curso.

Estados Unidos, la oligarquía local y latinoamericana y las corporaciones internacionales han tratado, con todas estas acciones, romper los lazos entre las masas, Maduro y las  fuerzas armadas. En todos estos años esos planes no han tenido éxito, este nuevo intento, seguramente más peligroso, parece ya destinado a fracasar.

Estamos delante de la más grotesca representación de un golpe de estado de la historia latinoamericana. El imperialismo prepara la guerra a Venezuela en las peores condiciones y sobre un terreno muy difícil. Debe enfrentar un pueblo consciente, centralizado y en armas y, esta vez, el teatro de las operaciones no será lejos de su territorio. El pueblo norteamericano, en las recientes elecciones al congreso, expresó una fuerte inclinación antimperialista y de izquierda. El movimiento pacifista de los EEUU será un elemento de presión  sobre sus fuerzas armadas que han sufrido una derrota en Medio Oriente. En Siria enfrentaron una organización terrorista creada por su mismo gobierno (Hilary Clinton reveló que “…el Isis después escapó a nuestro control…”). Sus objetivos no se han cumplido y, a pesar de haber sembrado la destrucción y la muerte,  Assad y Kamenei están ahí, firmes en sus puestos de poder.

GUAIDO NO FUE VOTADO POR EL PUEBLO Y LO SOSTIENE ESTADOS UNIDOS Y EL CAPITALISMO MUNDIAL

En las Naciones Unidas  y en la OEA no pasó la propuesta imperialista de reconocer a Guaidó. La Unión Europea, en un golpe de mano ya que las decisiones deben ser unánimes e Italia, Grecia, Portugal y Austria no estaban de acuerdo, dió un plazo de ocho días para “convocar nuevas elecciones”.  Con Venezuela sólo obtendrá ventajas  Estados Unidos ya que Guaidó “prometió” entregarles el 50% de la producción petrolera.

La oposición de Rusia, China, Turquía y, en América Latina, de México, Bolivia y Uruguay indica que será un conflicto que alcanzará dimensiones globales. Dificilmente se reducirá el teatro de la guerra a Venezuela y su zona fronteriza con Colombia o Brasil y, menos aún, resolverlo en un breve plazo. A la primera provocación se desencadenará un enfrentamiento mundial y una crisis que desequilibrará las relaciones de fuerzas existentes con repercusiones en el seno de las potencias imperialistas, generando divisiones y una mayor posibilidad de explosiones sociales. May, en minoría, no sabe cómo salir de la UE, en esta situación, robar las reservas de oro venezolanas depositadas en bancos ingleses la desprestigia y  la expone a la derrota por parte de los laboristas, que ya anunciaron el desconocimiento de Guaidó.

Macron enfrenta a Maduro cuando tiene la crisis de los “chalecos amarillos”.   En Italia, el gobierno  va a una crisis en que  parte de los Cinco Estrellas levanta una serie de propuestas de izquierda para contener a la Liga de Salvini. Entre ellos están la “renta de ciudadania” y el no reconocimiento a Guaidó y  fuera el ejército italiano de Afganistán. En España Podemos, con mucha debilidad, rechaza el ultimátum de Sánchez, llamando al diálogo en este momento de enfrentamiento.

EL OBJETIVO DE ESTADOS UNIDOS NO ES SOLO EL PETROLEO

Es cierto que uno de los intereses predominantes que mueve a Estados Unidos contra  Venezuela es el de sus inmensos recursos naturales, que controlados por la derecha venezolana fueron puestos al servicio  del pueblo cuando  el chavismo llegó al poder en los años noventa. La más grande reserva de petróleo y de gas del mundo, los inmensos yacimientos de oro, coltán y demás materiales preciosos, interesan enormemente a las grandes multinacionales.  Poder apropiárselos sería, seguramente, un inmenso caudal de oxígeno para superar la crisis de una economía, como la norteamericana, poco competitiva y lastrada por una deuda pública inmensa.

La red social construida, desde abajo, en la Venezuela bolivariana atenúa los efectos de la guerra económica y aísla a la derecha en el país, que se concentra en las grandes ciudades. En estos últimos años ha sido intensificado el control y la participación popular y obrera; crece el peso de los trabajadores en el proceso revolucionario. La organización territorial, en los barrios, por medio de las CLAP y los Consejos Comunales, hizo progresos importantes en su actividad de control y lucha contra la corrupción y el desabastecimiento, garantizando una distribución justa. El carnet de la patria reduce inmensamente el espacio para la especulación y el contrabando. Más de 1500 empresas estatizadas, un control obrero creciente de lo que se produce y cómo se distribuye, constituyen un instrumento importante en el combate al bloqueo internacional y la especulación interna.

La experiencia chavista ha ejercido una gran influencia sobre los pueblos y las direcciones revolucionarias del mundo entero. Después de derrotas importantes: la desaparición de la URSS y el campo socialista de Europa y la disminución del peso social de los grandes partidos comunistas y socialistas,  el desafío lanzado por Chávez puso en el centro de la lucha social la cuestión de la transformación anticapitalista, la lucha antimperialista y el socialismo. Seguramente la permanente resistencia cubana y la revolución bolivariana han sido la base sobre la que se edificó una importante experiencia revolucionaria que incluyó gran parte de América Latina.

Últimamente, en el sur del continente americano se han producido una serie de derrotas transitorias, como las de Argentina y Brasil. La mayoría de los lideres revolucionarios han debido enfrentar procesos judiciales, montados artificialmente, sin pruebas y con acusaciones infames de corrupción y enriquecimiento personal. Caudales de dinero han llenado los bolsillos de organizaciones no “gubernamentales” y lobbies que han impulsado “revoluciones coloradas” con las que han desplazado dirigentes como Zelaya, Lugo, Dilma, o persiguen obsecuentemente a otros como Cristina Fernández o encarcelan dirigentes como Lula y Milagro Sala. Y, teniendo en cuenta que en Colombia, con elecciones y un funcionamiento aparentemente democrático, centenares de dirigentes han sido sistemáticamente asesinados por los escuadrones paramilitares. Otros, como el ecuatoriano Lenín Moreno, queda al frente del gobierno pero traicionando el programa y el movimiento con que ha sido elegido.

Venezuela 2                                                                   Apoyo a Maduro en Gaza

MACRI, BOLSONARO: DERROTAS TRANSITORIAS EN AMÉRICA LATINA

Con la llegada de Bolsonaro al gobierno, lleno de entusiasmo reaccionario y anticomunista, se pensaba agotado el periodo de las grandes transformaciones revolucionarias, de los últimos años, en América Latina.

Con distintas formas y a distintos niveles, esta región ha sido un inmenso laboratorio de experiencias democráticas,  de participación activa de trabajadores, campesinos y pueblos originarios y  de ruptura de la eterna dependencia financiera y económica de los bancos mundiales y las multinacionales. Los estados han sido centrales para programar una serie de transformaciones sociales que han producido un gigantesco cambio de distribución de la riqueza y una confluencia regional de integración de socorro mutuo (Alba, Unasur, Celac, etc).

El resultado ha sido sorprendente. Millones de personas han salido del atraso más grande a que eran condenados por el imperialismo y las oligarquías. Han accedido a la educación eliminando totalmente el analfabetismo, a la salud para todos – erradicando muchas enfermedades derivadas de la pobreza-, a la alimentación con el programa “Hambre Cero” de Brasil. El gobierno bolivariano  entrega la casa número 2.500.000 gracias a la “Misión Vivienda” y al proyecto “Barrio Tricolor”. Los pueblos originarios han adquirido un derecho de palabra, un rol, que jamás habían tenido.

Estas transformaciones han hecho posible un salto de la cultura social y política, de la capacidad creativa de los pueblos latinoamericanos, aún de aquellos no directamente participantes. Fue, de este modo,  que el pueblo mejicano, a la hora de votar no se ha dejado impresionar por las amenazas de Trump o Bolsonaro y ha apoyado masivamente a López Obrador que llega al gobierno en medio de una aceleración del conflicto EEUU-Venezuela.

López Obrador invita a Maduro al acto de asunción y,  reivindicando la “no ingerencia”,  se opone al montaje de Guaidó. Objetivamente  se coloca de  parte del gobierno bolivariano y, de este modo, da fuerza a los países  como Uruguay, Bolivia y los del Caribe. La posición mexicana fue decisiva en los resultados positivos obtenidos en la OEA y la ONU.

La irrupción relevante de México en el panorama latinoamericano deja claro a Trump que los Bolsonaro, Macri, Duque y  grupo de Lima  resultan sólo “victorias” transitorias. Las masas han vivido muy intensamente todos estos años, han aprendido mucho; es necesario que los grandes movimientos, Partidos, los  sindicatos hagan una reflexión seria, con autocrítica y planes para lanzar una campaña de transformaciones anticapitalista, con mayor participación social e integración entre países de acuerdo a las capacidades y necesidades de los pueblos.

Así como Trump interpreta que en el continente no puede extender mas su dominio en “el patio trasero” sin tumbar sus columnas centrales (Venezuela y Cuba), los pueblos y los grupos dirigentes de los movimientos de América Latina deben ser conscientes que en Venezuela está en juego el destino de todos.

Maduro ha declarado que no permitirán un nuevo Vietnam y que hay una ola de solidaridad con Venezuela en Estados Unidos que se expresa en las declaraciones de Bernie Sanders y que crece día a día. Llama también a la movilización de la conciencia mundial en apoyo a la revolución bolivariana.

Hay 2.000.000 de milicianos organizados en 500 unidades de combate dispuestos a defender el legado de Chávez. Esta respuesta del pueblo y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias serán un estímulo para el debate y el progreso de la izquierda y los movimientos revolucionarios.

¡Solidaridad plena con el gobierno y el pueblo venezolano! ¡Brigadas internacionales para apoyar la lucha y el proceso de transformaciones en Venezuela! ¡Apoyar el plan de paz de México y Uruguay!

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